Las perlas de la Tahití son unas perlas cultivadas producidas que siguen la técnica Mise-Nishikawa. Consiste en introducir en las gónadas de un nácar Pinctada margaritifera, una bola de nácar así como un pedazo de manta tomado sobre un nácar donador.
Este pedazo de manta, llamado injerto, es destinado a traer células productoras de nácares en las gónadas que no lo contienen.
El injerto va a fijarse, a crear el saco perlero, luego a envolver el nucleus de nácar. Esta técnica ofrece la ventaja, a pesar de una mortalidad importante, de ofrecer el mejor índice de conservación del nucleus hasta la cosecha.
En efecto, en el estado natural estos nácares viven fijadas por el byssus sobre un soporte duro (coral), abiertos y dirigidos hacia la superficie. En una granja perlera los nácares son elevados sobre rosarios y suspendidos, abiertos hacia abajo. Si el nucleus sea simplemente depositados dentro del nácar se escaparían todos rápidamente .
En el momento de la cosecha el injertador debe incidir en las gónadas para recuperar la perla. Verdaderamente podemos pues hablar de operación quirúrgica y el injertador deberá aportar un cuidado muy particular a la limpieza de sus instrumentos y de su plan de trabajo (mesa de injerto).
Así, hasta ahora son prohibidos en Polinesia francesa, nucléus recubren con antibióticos han sido utilizados mucho tiempo con el fin de evitar las infecciones y de favorecer la cicatrización después del injerto. |  Anatomía de Pinctada margaritifera |
He aquí cómo se celebra un campo de injerto :
- En primer lugar hacen falta un stock de nácares. Éste se obtiene por colecta del nacimiento. El nacimiento es la ostra en estado larval y dérivante. Para esto colocamos en la laguna de las líneas de colecta, en general de 200 metros, sobre las cuales están colocados colectores constituidos por fibras plásticas. Las larvas van agarrarse a a eso y a vivir allí los primeros meses. Durante este período las larvas van a pasar del estado microscópico a una talla de 4 cm de diámetro. Hacen falta ahora desbloquear porque son demasiado gruesas para continuar desarrollándose normalmente sobre un colector donde a veces más de 200 nácares se aglutinan. El desbloqueo consiste en colocar los nácares sobre rosarios de 20 o 200 nácares con arreglo a las técnicas y con arreglo a la talla de las ostras.
Esta etapa es muy importante porque la cantidad de nácares disponibles va a acondicionar la continuación de la producción. Períodos tan ciertos serán pobres nacimientos y ciertas granjas deberán girar a marcha lenta. Los atolones más ciertos no permiten la colecta de nacimiento (Rangiroa por ejemplo) y la actividad perlicole tendrá mucho más dolor de desarrollarse porque habrá que organizar el transporte de los nácares desde un atolón más favorecido (Ahe, Manihi, Takaroa). Al anotar que ciertas granjas se especializaron en la producción de nácares que revenden luego a las granjas perleras.
- Al cabo de 18 meses las ostras de ganadería los nácares tendrán una talla injertable, es decir de 7 a 9 cm de diámetro.
- Supongamos ahora que tenemos una existencias de 100 000 nácares. - Entre los nácares que no serán considerados de alta calidad por el injertor y las que serán utilizadas para abastecer el injerto podemos considerar el número de nácares finalmente incorporadas a 90 000.
Después del injerto cerca del 40 % de ostras van a morir o a rechazar el nucléus. Para evitar toda manutención inútil y sobre todo para verificar el trabajo del injertador los nuevos injertos están colocados algunos días en bolsas individuales y así reparar en el nucléus rechazado.
- Luego vamos a devolverlos en rosarios de 10 o 20 nácares sobre líneas por lo menos de 200 metros y sumergidas a 3/4 metros.
- Esta profundidad permite aumentar las perlas de color pero también proteger los nácares de sus depredadores (balistes, rayas leopardo). A pesar de todo un gran número de nácares será comido.
- Van a quedarse de 12 a 18 meses en el agua durante los cuales va a haber que sacarlos por lo menos 2 veces para limpiarlos. En el estado natural viven sobre el fondo, fijadas sobre un bloque de coral y limpiadas por los pequeños peces que no son presente a algunos metros de la superficie, allí dónde están colocadas las estaciones de nácares incorporados.
Podremos pues esperar cosechar 45 000 perlas comercializables entre las que estarán solamente el 2 % de rondas A.
- Estas perlas tendrán un diámetro de 8 a 10 mm porque se introdujo allí un nucléus de 6 mm compatible con la talla del huitre.
- Al anotar que muchos de los pequeños defectos pueden seres debidos a las dificultades de aprovisionamiento así como al precio muy elevados nucléus de primer orden (hasta 1000 euros el kilo para los más gruesos nucleus)
- Los nácares que habrán dado las perlas más bellas, muy redondas y sin grandes defectos, serán incorporados de nuevo (sobre injerto, o cerca de 30 000 nácares. - De nuevo vamos a sufrir una pérdida del 40 % debida al injerto y del 20 % de predación, al cabo de 18 meses y de numerosos lavados vamos a obtener cerca de 15 000 perlas comercializables de 10 a 13 mm.
Una novedad para las ostras es aun la buena salud y vamos a operar el tercer injerto para obtener menos de 7 000 perlas de 13 a 16 mm comercializables.
- Cuan más antiguo es el nacar tiene menos posibilidades de obtener una perla de alta calidad. Las perlas gruesas son a menudo grises y sin lustre.
- Usted comprenderá así que las perlas más gruesas y redondas de calidad A son muy muy raras y su precio siempre es elevado. Más de la cifra de 100 000 nácares utilizada al principio está un máximo anual para las furgonetas familiares más gruesas y firmes aunque ciertas granjas gruesas incorporan más de un millón de ostras cada año.
- Espero que estas explicaciones le ayuden a conocer mejor el oficio de perlicultor así como este sujeto tan lleno de misterios que son las perlas negras.

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